¿Te ha ocurrido alguna vez que después de un fracaso, te has preguntado mil veces donde estaban los errores?

Ocurre a menudo que las rumiaciones sobre el “porqué” el “donde estuvo el fallo” y otras cuestiones similares nos hacen entrar en una maraña de pensamientos negativos hacia nuestra actuación que nos impiden avanzar. Se hace necesario un proceso de reflexión para aprender de los errores cometidos.

Tal maraña puedes llegar a formar que a veces lo que se produce es una incapacidad para volver a enfrentarte a situaciones de ese tipo, y si es “muy grave”, tal vez la incapacidad se propague a todas las áreas de tu vida.

Es por eso que me apetece compartir contigo este ejercicio, quizá sea esta es la primera entrada de deemocionesymas en la que te muestro un ejercicio de los que hago en terapia, si he decidido hacerlo te prometo que es porque vale la pena.

Su cometido principal es servir de ayuda en el proceso de crecer a partir de los errores cometidos, intentando que salgas del círculo vicioso de la frustración, rompiéndolo y saliendo hacia un camino con nuevas posibilidades que siempre se abren cuando tenemos un tropiezo.

Seguro que conoces ese refrán que dice: cuando una puerta se cierra seguro que se abre una ventana donde menos lo esperabas, pues hace referencia precisamente a eso.

Lo principal es que debes entender el fracaso como parte necesaria del camino hacia tus deseos, tienes que vivir la experiencia de encontrar las enseñanzas que te proporciona esa caída.

Eso si, no quiero que pienses que este ejercicio es una panacea que te va a hacer liberarte de todos esos fantasmas que te inundan tras la caida, se trata de una primera reflexión, de un nuevo marco al que enfrentarte para mirar lo ocurrido desde un punto de vista diferente. Una sencilla guía para iniciar el proceso de aprender de los errores.

Después de ello, el trabajo debe ser seguir mirando en la misma dirección para intentar no cometer los mismos errores, recuerda que todo aprendizaje lleva un tiempo, pero nunca aprenderás si no te ponemos a ello.

Antes de comenzar, intenta recordar alguna situación en la que hayas pensado “he fracasado” o algo similar. Trata de volver a ponerte en que lugar.

Copia el ejercicio y rellena con un bolígrafo los espacios en blanco, no seas escueto en palabras y escribe lo primero que se te venga a la cabeza, aunque no tenga ningún sentido, seguro que a la hora de leerlo cobra total significado:

– Sentí que había fracasado aquella ocasión en la que…………………………………

………………………………………………………………………………………………
no conseguí……………………………………………………………………y por eso…..

…………………………………………………………………………………………………

no podía creer………………………………………………………………………………..

– Fue doloroso porque……………………………………………………………………….

…………………………………………………………………….. sentía que yo era……..

…………………………………………………………………………………………………

me avergonzaba………………………………y tenia miedo de………………………….

……………………………………………….

– Mi primera reacción fue………………………………………………..y luego………….

………………………………………………… pero me di cuenta de que eso no servia

porque………………………………………………………………………………………..

…………………………………………………………………………………………………

– Pensando ahora en ello creo que el problema comenzó………………………………

…………………………………………………………………………………………………

…………………………………………………………………………………………………

y luego las cosas empeoraron cuando…………………………………………………….

………………………………………………….. en ese momento creí que ese fracaso

significaba que………………………………………………………………………………

…………………………… pero ahora entiendo que………………………………………

…………………………………………………………………………………………………

– Me gustaría hablar con…………………………………………… y preguntarle……….

…………………………………………………………… y creo que si fuera sincero me

respondería que……………………………………………………………………………..

………………………………………………………………….. otra cosa que quisiera saber
es………………………………………………………………………………………

………………………………………………………………………………pero creo que…

……………………………………………………………………………………………….

– Hay muchas cosas que no dependiera de mi, pero mi responsabilidad estuvo en

……………………………………………………………………………………………….

…………………………………………………………….. en aquel momento yo creía

que…………………………………………………………………………………………..

…………………………………………………………………… nunca me había detenido

a cuestionar eso. Quizás esa idea venga de………………………………………………..

………………………………………………………………………………………………..

…………………………………………………………………………………………………

Hoy creo que………………………………………………………………………………….

– Si hubiera pensado en eso, quizás hubiera podido…………………………………….

…………………………………………………………………………………………………

……………………. no se si las cosas hubieran salido de otro modo pero habría

valido la pena. La próxima vez que………………………………………………………..

………………………………………………………………………… intentaré……………

…………………………………………………………………………………………………

– Aunque en aquella ocasión las cosas no salieron como esperaba, el deseo de……

……………………………………………………………….. sigue vivo en mí, creo que

haber pasado por esto me ha enseñado a………………………………………………..

………………………………………………… y eso me ayuda a seguir avanzando en

esa dirección.

 Una vez completado el ejercicio ¿qué conclusiones sacas de tu reflexión sobre aquel asunto? ¿has descubierto algo en lo que no te habías fijado?.
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