Imagina que un amigo te pide que le prestes tu coche nuevo, te lo plantea casi como una urgencia aunque realmente no se trata de eso, más bien parece que quiere fardar con alguien de tu coche como si fuera suyo, meramente apariencia vamos, realmente quieres decir que no, es tu coche y en este momento es tu bien más preciado, te ha costado mucho esfuerzo poder comprártelo y es tu joya de la corona,  por lo que eso de prestarlo no te hace ninguna gracia, ¿qué harías?
Hace unos días hablábamos de la importancia de saber establecer nuestros límites con claridad. Una vez dejado claro ese punto ya podemos ponernos manos a la obra en la siguiente fase,  ahora que ya los tenemos claros  estamos en disposición de aprender a decir que no.

Pero…¿Qué ganamos aprendiendo a decir?

Esta pregunta es clave, si solo ves que con decir que no lo único que hacemos es lastimar u ofender al otro es normal que no hagas uso de esta habilidad social, pero ¿te has parado a pensar alguna vez en todo lo que puedes ganar?

  •   Dejar claro cuál es nuestra postura y nuestros sentimientos
  •   Autoafirmarnos como personas independientes y diferentes a los demás
  •   Evitamos que los demás se aprovechen de nosotros o nos manipulen
  • Es una ayuda a no implicarnos en situaciones en las que sentiríamos más tarde habernos implicado “más vale una roja que ciento amarilla”.
  •  Nos sentimos bien con nosotros mismos, autoestima, por no tener que hacer algo que o nos gusta o no nos apetece
  • Nos permite tomar nuestras propias decisiones y dirigir nuestra vida en esa situación
  •  Disminuye probabilidades de que nos vuelvan a pedir algo que no queremos hacer o dar.

Si tantas ventajas tiene decir que no ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo entonces decir que no?

1) No sabemos como
2) Nuestras creencias irracionales contrarias a nuestros derechos nos lo impiden.

 

CREENCIAS IRRACIONALES DE PEDIR FAVORES

– Si soy un amigo de verdad debería acceder a la petición, no puedo decir que no: ¿todas las peticiones?¿siempre? Hay diferentes formas de demostrar que eres un amigo, tu puedes elegir la tuya, puedes estar dispuesto a plantar un jardín, pero no a pintar una habitación,  recuerda que tu eres el que debe elegir los límites de lo que estás dispuesto a hacer, la amistad no significa dar sin límites, y si ese es el concepto que tiene tu amigo explícaselo, si no lo entiende así…. Alomejor no es tan amigo.
– Es más fácil enfrentarme a la petición de esa persona que enfréntame a cómo se sentiría si no accedo: posiblemente eso sea cierto a corto plazo, pero ¿Dónde te llevaría esto? Si te niegas ¿durante cuanto tiempo vas a estar incómodo? Y ¿si aceptas? A veces cambias 5 minutos de incomodidad con los demás, por 2 semanas
de incomodidad contigo mismo. Y recuerda nuevamente la frase: Mas vale una vez colorado que ciento amarillo

 

 INSTRUCCIONES PARA DECIR QUE NO

– Recuerda: TU TIENES UNA SERIE DE DERECHO ASERTIVOS  ENTRE LOS QUE SE ENCUENTRAN DECIR QUE NO Y DEFENDER TUS LÍMITES

 

– Escucha bien lo que se te está pidiendo

 

– Di no y explica porque lo dices para que la otra persona entienda porque te niegas, pero si no lo entiende no des excusas o justificaciones. No tienes por qué hacerlo

 

– Se amable al decir no, refléjale que lo comprendes pero mantente firme

 

– Sugiere alguna otra idea en vez de la que te propone, da alternativas o intenta llegar a compromisos si la relación con esa persona te interesa.
Es necesario diferenciar dos situaciones cuando rechazamos peticiones, te propongo técnicas para que las apliques en función de cada una de ellas:

 

1- Te gustaría ayudar o salir con esa persona pero no puedes en ese momento o no te parece bien:  Es importante entonces que lo dejes bien claro, que no haya malentendidos y si así lo deseas que te ofrezcas para hacerlo en otro momento o de otra manera (no puedo ahora pero si quieres otro dia…)
      Puedes darle la razón por la que no  puedes en ese momento, pero ten cuidado, porque si en vez de una razón es una excusa, puedes verte OBLIGADO a hacer lo que no querías (“no te puedo dejar dinero porque es el que tengo para el almuerzo”, “ déjamelo que ya te invito a almorzar yo”).

 

2- La petición te parece injusta o simplemente no quieres hacerla:

 

DISCO RAYADO: Consiste en la repetición de las palabras que expresan nuestros deseos, pensamientos, etc., sin enfadarnos ni levantar la voz y sin hacer caso de las presionen o intentos de desviación por parte de la otra persona. Es como si tuviera grabada la respuesta automática, y ¡no hay nada que hacer! ya que suscita en el otro la resignación que, ante una máquina, no vale la pena insistir pues repetirá lo grabado cuantas veces sea necesario y sin atender a nuevos mensajes.
¿Cómo hacerlo?
· Repetir la frase que exprese nuestro deseo sobre un aspecto concreto, aunque no aporte demasiadas explicaciones.
· Repetirla una y otra vez, siempre de forma serena, ante las intervenciones de la otra persona.
 
BANCO DE NIEBLA: Es una técnica que se emplea cuando al manifestar nuestra negativa, podemos ser objeto de presiones, agresiones verbales o críticas injustas para intentar manipularnos. Consiste en reconocer la razón o posible razón que pueda tener la otra persona, pero expresando la decisión de no cambiar nuestra conducta. Es huir del riesgo, sin atacar demasiado al que te dice u ofrece algo. De algún modo, se trata de no entrar en discusión.
¿Cómo hacerlo?

· No entrar en discusión sobre las razones parciales, que incluso pueden ser aceptables.
· Dar la razón a la otra persona: reconocer cualquier verdad contenida en sus declaraciones cuando nos propone algo que no nos parece conveniente, pero sin aceptar lo que propone.
· Dar la razón y la posibilidad (sólo la posibilidad) de que las cosas pueden ser como se nos presentan. Utilizar expresiones, tales como: “Es posible que…”, “Puede ser que…”.
· Después de reflejar o parafrasear lo que acaba de decir la otra persona, podemos añadir a continuación una frase que exprese nuestro deseo de no hacer la conducta: “pero lo siento, no puedo hacer eso”, “…pero no gracias”

 

RECOMENDACIONES PARA “DECIR NO SIN PERDER AMIGOS”:

1. Ante cualquier petición que no nos agrade, decir que NO: un No claro, firme y sin excusas.

2. Repetirlo las veces que sean necesarias (emplear nuevas fórmulas de “decir NO” o utilizar el “disco rayado”):

· “¡Venga, haz tal cosa conmigo, lo pasaremos bien!

“NO gracias”
.“ ¡Venga no seas borde!”

“Perdona, pero ya sabes que NO”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Muy bien, pero NO quiero….”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar genial, y tu mujer no se va a enterar!”
“Lo siento. NO me interesa…”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lo siento. NO me interesa…”
· “¡Venga tío, enróllate!”
“Lo siento. NO me interesa…”

3. Si es posible, proponer otras alternativas.

· “Y porqué en vez de hacer eso, no hacemos esta otra cosa?”

4. Si al manifestar nuestra negativa, la persona que nos intenta convencer, utiliza la agresión verbal y la crítica injusta para intentar manipularnos, podemos utilizar  la técnica “Banco de niebla”:

· “Creo que eres un egoísta”

“Puede que tengas razón y a veces me comporte
egoístamente”
(banco de niebla).
“Para ti seré un egoísta, pero para mi soy una
persona que sabe divertirse”
(Para ti/para mí)).

 

5. Si nos insisten intentando obligarnos, dejar de dar respuestas, marcharnos

 

Como ves decir que no es una habilidad social muy complicada ya que lleva implícito el conflicto con el que nos hace la petición casi con total seguridad, pero existen técnicas para poder enfrentarnos a ello, aquí tienes algunas que sin duda te facilitaran la tarea en tus relaciones con los demás, ya no tienes excusas para “decir que no”