El año se acaba y yo, que no quiero dejarte pasar ni un minuto más buscando tu rumbo para este año que empieza quiero proponerte una meta para el 2016.
Quiero proponerte que de una vez por todas descubras el camino hacia tu felicidad.
Me dirás: un objetivo un poco presuntuoso ¿no Andrea?, no se si lo es, pero se que si sigues todo lo que te voy a contar hoy estarás más cerca de alcanzarlo, así que guarda bien esta información y hecha mano de ella cada vez que sientas que te alejas de tu objetivo.
Uno de los factores más importantes del desarrollo personal, y, por tanto, de la propia felicidad, es hacerse responsable de las propias acciones. Debes entender que eres el productor de los resultados que obtienes.
Dicho de otro modo y sin ánimo de que te enfades conmigo tengo que decirte que «dejes de comportarte como víctima, no esperes que nadie venga a solucionarte los problemas de la vida».
Se que es duro lo que acabo de decirte y que en ocasiones puedes sentirte tan perdido que ni siquiera seas consciente de que esto está siendo así, para evitar eso ten en cuenta todo esto:
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Se consciente:
En todas las situaciones y en todo momento, tienes dos posibilidades a la hora de interactuar: prestar atención a todo lo que ocurre a tu alrededor y estar plenamente presente en tus actividades cotidianas (mientras trabajas, mientras mantienes una conversación…) o estar presente físicamente pero mentalmente ausente, como un ente que divaga en su mundo de «a saber que…».
Sea cual sea la posibilidad que utilices ten en cuenta que eres responsable del nivel de atención que depositas y eres responsable de los resultados que obtienes.
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Se activo en tu toma de decisiones
Ten presente que existe una gran tentación de ignorar las opciones de que disponemos a nuestro alcance para resolver problemas, para involucrarnos, para prestar ayuda… En demasiadas ocasiones intentamos hacer ver que alguien o algo nos impulsa a comportarnos del modo en el que lo hacemos, pero en realidad se trata de una excusa para no actuar, de un mal hábito aprendido.
Tu eres el principal responsable del modo en el que hablas, escuchas, actúas, de que cumplas con tus promesas o las rompas, de que trates a la gente justa o injustamente…
Una vez hayas reconocido que eres la fuente de tus propias acciones y decisiones, será mucho más probable que procedas en tu vida con sensatez, de tal manera que tu conducta no te provoque vergüenza o arrepentimiento después.
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Cumple tus deseos
Una causa importante de infelicidad o frustración es imaginarse que alguien vendrá a rescatarnos, a resolver nuestro problemas o a hacer realidad nuestros deseos, esta característica es muy común en la sociedad actual, hace poco leía un magnífico post de Ruta Kaizen donde hacia mención precisamente a esto, te dejo el enlace por si te apetece echarle un vistazo: La era de la responsabilidad personal ha llegado.
Una persona responsable de sí misma reconoce que nada mejorará a menos que haga algo para que esto ocurra, dejar en manos de terceras personas, de instituciones o del propio azar nuestro bienestar y felicidad es una tremenda irresponsabilidad.
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Ten un fuerte sistema de creencias y valores
Este pilar está muy relacionado con el anterior, a veces dejamos tanto en manos de terceros que incluso nos contentamos con su propio criterio sin establecer el nuestro en torno a nuestro sistema de creencias y valores.
Demasiada gente se contenta con reflejar pasivamente lo que otras personas creen y valora, o bien dan por supuesto que sus ideas emanan naturalmente de sus sentimientos, por instinto.
La persona responsable de sí misma se esfuerza por hacerse consciente de sus creencias y valores, por analizarlos críticamente, por buscar gente que vea de otra manera las cosas…y luego elabora sus propios puntos de vista.
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Establece prioridades
La manera de invertir el tiempo y la energía puede estar en sintonía con nuestros valores o no concordar con lo que decimos que es importante.
Si has leído el ebook que regalo a mis suscriptores «AUTOESTIMAS: 10 claves para conquistarte» ya serás consciente de lo que supone ser concordante con lo que pensamos y hacemos, si no estas tardando en suscribirte y tenerlo.
Si comprendes que la manera en que asignas prioridades a tu tiempo personal depende exclusivamente de ti, estarás en mejores condiciones de corregir las contradicciones.
De este modo, en lugar de sentirte agotado y acabar desatendiendo a las personas y las actividades que te importan, examina tus valores o establece nuevas prioridades que tengan más sentido para ti.
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Elige tus compañías
Siempre que te hagan daño o te decepcionen, tendrás dos líneas de acción: acusar a los demás, sentirte dañado y apiadarte de ti mismo o reconocer tu responsabilidad en la elección de las personas con quienes compartes tu tiempo.
Si asumes esa responsabilidad, te darás cuenta de que siempre puedes escoger tus relaciones y, desde esa libertad, exigir que se comporten de acuerdo a tus valores de respeto, de solidaridad y de buena interacción social o familiar. Tu integridad personal depende de ello.
En este punto cabe mencionar que intentes mantenerte alejado de las personas tóxicas que intentan influir tu vida para colmarla de malestar e infelicidad.
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Da respuestas adecuadas a tus emociones
Cuando te impacientas te entra la prisa, cuando te hieren te apetece devolver el golpe, cuando estas enfadado te vienen ganas de agredir. Pero no tienes porqué dejarte llevar por todos los sentimientos o todos los impulsos.
Cuando aceptas asumir la responsabilidad de las acciones que llevas a cabo, actúas más reflexivamente, menos impulsivamente y con mejores resultados, aprende a gestionar tus emociones y a darle la respuesta más adecuada.
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Implícate
Si crees que tu felicidad está ante todo en tus manos te dotas de un poder inmenso, la actividad para conseguirla.
No esperes a que los acontecimientos y otras personas te hagan feliz, si algo no va bien, tu respuesta no será ¡alguien tiene que hacer algo! sino ¿qué puedo hacer?, recuerda que tu eres el único responsable de tu felicidad y que es una injusticia que la dejes en manos de terceros.
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Vive y fomenta tu bienestar personal
Cuando asumas la responsabilidad de tu vida, reconocerás el derecho de los demás a hacer lo mismo y estarás más cerca de tu propia felicidad.
Así como tú no existes exclusivamente para satisfacer las necesidades de nadie, las personas no son meros medios para tus fines. La gente puede escoger entre ayudar a los demás o no, aunque cuando lo hacen sus vidas resultan en general más gratificántes.
Pero nadie nace con derecho a los bienes ni a la energía de los demás, por mucho que, en la actualidad, haya gente que lo pretenda.
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Haz un ejercicio de responsabilidad
Como ha he dicho antes, la felicidad depende de la responsabilidad, de que comprendamos profundamente que tenemos un gran margen para construir nuestra realidad.
Por eso, el último pilar para conquistar tu propia felicidad que te propongo, es un reexamine de todos los anteriores, es el de la responsabilidad.
Y como se trata de algo eminentemente práctico, deberás desarrollar la responsabilidad actuando.
Los siguientes ejercicios te ayudarán a centrarte todos los días en esa acción responsable:
1Ante las situaciones que se plantean en tu vida diaria, hazte las siguientes preguntas: ¿Qué margen hay para la acción? ¿Qué puedo hacer yo?
En lugar de responder simplemente: «quiero esto o lo otro, trata de preguntarte:¿Que estoy dispuesto a hacer para conseguir lo que realmente deseo?
Para aumentar la responsabilidad de tus actos, pregúntate: ¿qué haría ahora mismo si fuese plenamente responsable de mí mismo?
2 Escribe todas las mañana, durante una semana laboral completa, de seis a diez finales para cada una de las siguientes frases
- Si hoy actúo co un poco más de responsabilidad….
- Si soy el cinco por ciento más responsable en mis relaciones….
- Si acepto la responsabilidad sobre mis elecciones y decisiones….
No se trata de responder a lo que «deberías» hacer. Escribe simplemente las primeras palabras que te vengan a la cabeza. Anota al menos seis finales para cada comienzo de frase, intenta realizarlo al inicio del día para que te impregne durante el resto de la jornada.
Relee las oraciones durante el fin de semana y luego escribe de seis a diez finales para la siguiente afirmación:
- Si lo que he escrito esta semana es verdad, podría ser útil que yo…
¿Te apetece intentarlo? He puesto en tus manos nada más y nada menos que los pilares para que construyas tu felicidad, tu eres el constructor y el arquitecto así que coge las herramientas que estoy poniendo en tus manos y simplemente hazlo.
Un enorme abrazo y nos vemos aquí en el 2016.

10 respuestas
Soy un poco reacio a leer lo que a primera vista parecen ser formulas mágicas que lo arreglan todo, pero me detuve a leer todo tu post y la verdad encontré varios párrafos que fueron como chispazos en mi mente. Gracias por compartir la información, ahora me ha quedado un poco más claro la responsabilidad que tengo.
Hola Heber!
A veces los títulos pueden confundirnos, me han dicho muchas veces eso de las formulas mágicas y mi respuesta siempre suele ser la misma: no hay formulas mágicas, nadie dice que sea fácil hacer lo que hay que hacer por muy lógico que parezca, no es fácil ni cómodo, son soluciones, pero no soluciones mágicas jeje.
Me alegro de que mi post te enganchara hasta el final y que tu percepción sea diferente ahora jeje, pero sobre todo me alegro de que te sirva para ver más clara tu responsabilidad.
Gracias por comentar
Hola Andrea,
son excelentes todas tus recomendaciones y sobre todo, y en resumen, que la felicidad depende de cómo nos enfrentemos a las situaciones de cada día.
Tenemos que ser nosotros mismos los que demos el primer paso y dejar de lamentarnos o echar la culpa a los demás.
Un besote
Muchas gracias Erika!
La idea es dejar de pensar que nuestra felicidad depende de lo que nos aporten desde fuera, no podemos dejarle esa responsabilidad a nadie, ¿te imaginarias la de tiempo que perderíamos?
Gracias por tu aportación
Un beso!
Gracias Andrea por tus palabras, que bueno fué encontrarte!!! Sí, como dijo alguien»La vida es lo que hacemos de ella …» Pero es que, muchas veces nos nos damos cuenta, no tenemos en cuenta nuestra actitud ni nuestra responsabilidad frente ciertas situaciones que se nos presentan.
Gracias, un fuerte abrazo
Muchas gracias Miriam! que bonitas palabras 🙂 Exacto, en demasiadas ocasiones no nos damos cuenta de nuestra responsabilidad y simplemente dejamos a la vida esa ocupación sin darnos cuenta de que la vida no va a hacer nada, somos nosotros los que tenemos que hacerlo.
Un beso
Gracias Andrea por tus palabras, que bueno fué encontrarte!!! Sí, como dijo alguien»La vida es lo que hacemos de ella …» Pero es que, muchas veces nos nos damos cuenta, no tenemos en cuenta nuestra actitud ni nuestra responsabilidad frente ciertas situaciones que se nos presentan.
Gracias, un fuerte abrazo
Hola Andrea quería darte las gracias pues con estos consejos poco a poco voy alcanzado mi felicidad…… ya quebhacevun tiempo atrás pensaba que ya Ni volvería a serlo….. pero hoy me armó de calor y para decir que gracias a tus consejos todo es más fácil. Sólo hay que aplicarlos mil gracias wapa
Hola Jessica!
Me alegro de que sea así, no sabes como me gusta saber que alguien se ha unido a esto de ver la vida desde el lado positivo. A veces pasamos malas temporadas, eso es inebitable, pero siempre hay motivos por los que mirar hacia nuestra felicidad.
Un abrazo
Muchas veces la costumbre hace que sigamos pensando como niños , que somos felices si los demás hacen lo que queremos . Y llegamos a la edad madura pensando que nuestra felicidad depende de lo que hagan o digan los otros , pero la verdad es que debemos asumir que solo depende de nosotros y nuestras desiciones , aún y cuando esas deducciones no agraden a los que nos rodean